El comercio hausa es antiguo, y la migración hausa también. Los mercaderes de las caravanas llevaban al sur telas, cuero, sal y natrón, y al norte cola, ganado y otros bienes (véase el capítulo sobre el Comercio), y donde se detenían mucho tiempo crearon asentamientos. Salamone, siguiendo a investigadores anteriores, escribe que los hausa entraron en tierra yoruba desde el siglo XVIII. La yihad de dan Fodio no penetró en el interior yoruba, pero mostró a los comerciantes hausa las oportunidades comerciales de la zona.
A principios del siglo XIX, mercaderes hausa y pastores fulani se asentaban juntos en ciudades yoruba, entre ellas Ibadán, que llegó a ser una especie de campamento y centro de las actividades hausa en lo que hoy es el oeste de Nigeria. Sus intereses incluían el comercio de ganado entre norte y sur y el tramo central de la ruta de las caravanas. Las mismas fuentes señalan que participaban también en el comercio de cautivos, incluida la trata transatlántica, un hecho incómodo que este sitio no oculta (véanse los capítulos sobre el Comercio y Sokoto).
Otros se fueron por otras razones: algunos eran esclavos liberados o fugados, otros se habían peleado con su padre y querían empezar de nuevo, otros llevaban cargas a sueldo en el «transporte a hombros» norte-sur, y migrantes posteriores llegaron por trabajo, estudios o peregrinación. Con el tiempo, las comunidades hausa se extendieron por Nigeria y más allá.
Fuentes de este artículo
- Salamone 2010, cap. 15, pp. 146-147
- Cohen 1969, capítulos sobre comercio y migración