Comunidades hausahablantes viven hoy por África occidental y central: en Níger, Ghana, Camerún, Chad y Sudán, y en ciudades del Golfo, Europa y Norteamérica. Muchas hacen remontar su origen a comerciantes, eruditos, peregrinos camino de La Meca que se asentaron en la ruta, o a estudiantes y trabajadores más recientes. Envían dinero a casa, tienen tiendas y mezquitas, y usan la radio y las redes sociales en hausa para mantener el contacto.
La lección de Sabon Gari y de los zongos es que ser hausa en el extranjero es a menudo tanto cuestión de organización como de nacimiento. Un jefe capaz de proteger al grupo, una mezquita, un mercado y una lengua compartida forman una comunidad en la ciudad de otros. Es también una historia de relaciones con los anfitriones, en la que cooperación, rivalidad y malentendidos van juntos.
Fuentes de este artículo
- Unsigned overview (n.d.), secciones sobre geografía y diáspora (esquema)
- Salamone 2010, cap. 14-15