El hausa pertenece a la rama chádica de la familia afroasiática (véase el capítulo sobre los Orígenes). Tiene dos tradiciones de escritura. El ajami es el hausa escrito con letras árabes y algunos signos adicionales; sirvió para la poesía, las cartas, las crónicas y la enseñanza religiosa mucho antes del contacto con los europeos (véase el capítulo sobre el Islam). El boko es la ortografía en letras latinas introducida bajo el dominio británico a principios del siglo XX, revisada desde entonces y convertida en la norma en la escuela, la prensa e internet.
El alfabeto latino tiene unas treinta letras si se cuentan los dígrafos. La mayoría son familiares, pero algunas necesitan explicación. Tres llevan un gancho: ɓ y ɗ son «implosivas», que se producen aspirando aire al cerrarse los labios o la lengua, y ƙ es una k «glotalizada», una k seca con un chasquido en la garganta. La letra ƴ es una y glotalizada y aparece en palabras como ƴa (hija). La letra c se pronuncia como la «ch» española y j como la «y» inglesa de «jam». El dígrafo ts es un sonido seco, eyectivo, y sh suena como la «sh» inglesa.
Como las letras con gancho faltan en muchos teclados, el hausa se teclea a menudo sin ellas (d por ɗ, k por ƙ). Los lectores se las arreglan, pero los ganchos cambian las palabras: kudi (dinero) y ƙudi (mosca) son palabras distintas. Hoy las fuentes y los teclados modernos las admiten.
- Ajami
- El hausa escrito con letras de base árabe.
- Boko
- La ortografía hausa en letras latinas; también la palabra para la educación de tipo occidental.
- Ɓ, ɗ, ƙ, ƴ
- Las cuatro letras con gancho, cada una un sonido distinto.
Fuentes de este artículo
- Newman 2000, capítulos sobre sonidos y escritura
- Jaggar 2001, capítulos sobre fonología y ortografía
- Unsigned overview (n.d.), sección «Prosody, Ajami, and Literary Evolution» (esquema)