El hausa tiene cinco vocales (a, e, i, o, u), y cada una puede ser breve o larga. La longitud normalmente no se escribe en la ortografía corriente, pero se marca en diccionarios y manuales, con una letra doble o una barra sobre la vocal. La lengua tiene además tonos: dos tonos planos, alto y bajo, y un tono descendente que baja del alto al bajo.
En la escritura diaria no se marcan los tonos, igual que el español no siempre marca el acento, y los lectores se apoyan en el contexto. Diccionarios y gramáticas sí los marcan, porque el tono distingue palabras y también transmite gramática: puede separar, por ejemplo, dos tiempos verbales o un nombre de su plural. La gramática de referencia de Newman dedica largos capítulos a este sistema, y a los estudiantes se les aconseja escuchar a hablantes en lugar de fiarse de la página.
Fuentes de este artículo
- Newman 2000, capítulos sobre tono y longitud vocálica
- Jaggar 2001, capítulos sobre fonología