La frontera trazada hacia 1900 entre la Nigeria británica y el Níger francés partió en dos el país hausa. Níger se independizó el 3 de agosto de 1960, y aproximadamente la mitad de su población es hausa. Sus centros principales son Maradi y Zinder, y el hausa es además la lengua más hablada del país. La región de Maradi se vincula tradicionalmente con los gobernantes de Katsina que se desplazaron al norte cuando Katsina cayó ante la yihad a principios del siglo XIX, y la frontera actual la cruzan el comercio, los lazos familiares y los peregrinos, incluso cuando las relaciones entre gobiernos son tensas.
La etnografía que Adeline Masquelier dedicó a la ciudad nigerina de Dogondoutchi muestra cómo viven allí las comunidades hausahablantes con el islam y con la tradición de los espíritus del Bori, un recordatorio de que las cuestiones del capítulo sobre las Creencias no se limitan a Nigeria.
Durante muchos siglos comerciantes, eruditos y peregrinos llevaron además la lengua más lejos, a Ghana (donde los barrios hausahablantes se llaman zongos), Camerún, Chad, Sudán y, más recientemente, Europa y América del Norte. Hoy el hausa es una de las lenguas africanas más usadas para el comercio, la información y la religión mucho más allá de las zonas donde es lengua materna. El capítulo sobre la Diáspora examina estas comunidades con más detalle.
Fuentes de este artículo
- Masquelier 2001, introducción y capítulos sobre islam y espíritus en Dogondoutchi
- Unsigned overview (n.d.), secciones sobre geografía y diáspora (esquema)