La época moderna · 3/5

Sharía, reforma e inseguridad

Códigos penales, movimientos de reforma y las crisis del noreste y del noroeste.

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El derecho islámico nunca había desaparecido del norte de Nigeria. Bajo el dominio colonial, los tribunales de la sharía siguieron resolviendo asuntos familiares y civiles, pero el derecho penal fue sustituido por un código penal. En octubre de 1999, Zamfara anunció la reintroducción del derecho penal de la sharía, vigente desde enero de 2000, y una docena de otros estados del norte la siguieron. Sus partidarios veían un regreso a la justicia y al orden moral tras años de mal gobierno militar. Los críticos se preocupaban por el trato a las mujeres, los no musulmanes y los pobres. Varias penas duras, entre ellas condenas de lapidación a mujeres declaradas culpables de adulterio, fueron anuladas en apelación y no se ejecutaron.

La reforma religiosa continuó en paralelo. El movimiento Izala, descrito en el capítulo sobre el islam, y las antiguas cofradías sufíes compiten en mezquitas y en la radio, y debaten si son aceptables prácticas como la posesión por espíritus, el culto a los santos o la música. Roman Loimeier y John Paden han estudiado cómo se relacionan estos debates con la política y el poder local.

Desde 2009, el noreste sufre la insurgencia de Boko Haram, un grupo con base en el estado de Borno y nutrido sobre todo de seguidores kanuri, que ha atacado escuelas, mercados y mezquitas y extendido su violencia a ciudades como Kano. En el noroeste, bandas armadas, secuestros y asaltos a aldeas en Zamfara, Katsina y Kaduna han desplazado a muchos agricultores, y los conflictos por la tierra entre agricultores y pastores han causado muertes en el Cinturón Medio. La mayoría de las víctimas son aldeanos musulmanes y cristianos corrientes. Estas crisis tienen muchas causas, como la pobreza, la debilidad de la policía, el cambio climático y la presión sobre la tierra, y sería un error culpar de ellas a un grupo étnico entero.

  • La educación es una cuestión central. Muchos niños, sobre todo varones, estudian el Corán en escuelas tradicionales (makarantar allo), y la relación de estas escuelas con la enseñanza formal es objeto de debate. En muchas zonas la escolarización de las niñas es menor que la de los niños.
  • La reforma no es solo jurídica. Afecta también a la vestimenta, el ocio, el matrimonio y el papel de las mujeres, como en los debates sobre cine del capítulo Artes.
  • Las voces difieren. Eruditos, mallams, periodistas y organizaciones de mujeres del Norte debaten en público, en hausa, todas estas cuestiones.

Fuentes de este artículo

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