Los lingüistas sitúan las lenguas chádicas en el Sahel central, alrededor del lago Chad y la cuenca del Komadugu. Probablemente se extendieron allí cuando el Sahara aún era verde, hace varios miles de años, cuando pastores y pescadores recorrían un paisaje de lagos y praderas hoy seco.
La genética aporta una pista. Un linaje masculino llamado R-V88 es inusualmente frecuente entre los grupos de lengua chádica de la región del lago Chad, y Cruciani y sus colegas (2010) lo interpretaron como huella de movimientos a través del Sahara a comienzos y mediados del Holoceno. Las frecuencias que se citan para los hausa varían según el estudio, así que este sitio no da ningún porcentaje.
Fuentes de este artículo
- Cruciani et al. 2010, artículo completo
- Newman 2000, introducción